Acogemos a personas de orígenes y culturas diversas para conseguir que tod@s tengamos las mismas oportunidades.

La huella de Teresa Losada

31/10/2018

Este año se cumplen cinco años desde que nos dejó nuestra fundadora, Teresa Losada. De ella guardamos el recuerdo y todo lo que aprendimos a su lado. Teresa fue un referente en el diálogo entre culturas. Ya en los años 70 entendió como nadie el fenómeno de la migración y vio muy claro com debemos acoger a las personas. Teresa nos enseñó que si queremos ser una sociedad rica y en evolución, debemos poner en valor la diversidad y reconocer la importancia de las aportaciones de cada persona a la comunidad.

Con la Jornada “Todos somos nosotros” que celebraremos el próximo 6 de noviembre queremos mantener vivo su recuerdo. Os agradecemos la buena acogida que ha tenido la jornada. Gracias por acompañarnos y contrbuir a mantener el legado de Teresa.

A continuación queremos compatiros las palabras que Joaquim Erra, amigo y gran conocedor de la tarea de Teresa, escribió en su despedida.

La huella de Teresa Losada

Hacer memoria de Teresa Losada, es revitalizar el abrazo universal a las personas, sus culturas y sus creencias. Teresa, franciscana misionera, junto a sus Hermanas de comunidad de Sant Vicenç dels Horts, sembró e impulsó la actual Fundación Bayt Al-Thaqafa. Una mujer inquieta, inteligente, generosa y hecha para los demás. Teresa inició este proyecto como lo hacen las mujeres y hombres empapados de espíritu, desde la vida y con su propia vida. Comprometida e identificada con la realidad de las personas inmigradas del Magreb, en los momentos más iniciales, dio un giro a su trayectoria. Renunció a su cátedra y a la docencia de árabe en la universidad de Barcelona y se dedicó plenamente a estar y compartir con quienes llegaban con otra lengua, cultura y religión.

Teresa fue puente de culturas, pero sobretodo fue mano generosa y corazón fraterno. Se dedicó del todo y sin reservas a estar atenta a la vida y a las necesidades de quienes llegaban, y con gran visión,  a dar soporte y orientar a quienes acogían. El contacto diario lo enriqueció continuamente con sus conocimientos y especialmente con la sabiduría del corazón. Una mujer intuitiva, profunda, espiritual, que junto y con las personas que llegaban, masticó, reflexionó y oró la vida de cada día. Ésta era su manera de acoger y de acompañar. El Bayt recoge los orígenes que ella nos mostró, ser puerta abierta y mano que sostiene y acompaña. De Teresa, aprendimos lo que ella contagiaba: estar atentos, con delicadeza y respeto;  servir sin preocuparse mucho o nada de la medida;  respetar y amar lo distinto, y en sus mismas palabras: “llegar a entender el diálogo como una actitud interior, como una manera de ser, pues los diques de nuestro corazón han cedido”.

Teresa, fue, es y será, maestra y referente ante un tema que sigue latente en nuestros días: optar entre amurallar fronteras o con bondad e inteligencia, abrir los brazos de la acogida y la fraternidad.

Autor: Joaquim Erra, miembro del Comité de Dirección del Hospital San Juan de Dios Barcelona y del equipo de la Dirección General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Província de Aragón - Sant Rafael y miembro del patronato de la Fundación Bayt al-Thaqafa.

¿Nos ayudas a difundir nuestro trabajo?

Comparte