Acogemos a personas de orígenes y culturas diversas para conseguir que tod@s tengamos las mismas oportunidades.

Nuestros pilares

Acogida, acompañamiento y comunidad

No se entendería la manera de trabajar de la Fundación Bayt al-Thaqafa sin estas tres palabras. La acogida es el recibimiento que reconoce a la persona que llega como un igual que viene a aportar a la sociedad. El acompañamiento es el compromiso de compartir el día a día en dignidad como una comunidad social y política que camina y se apoya. Una comunidad diversa con un marco común de igualdad de derechos y oportunidades.

Misión

Bayt AI-Thaqafa se constituye con la finalidad de facilitar la integración social, cultural, política y cívica de los y las inmigrantes árabo-musulmanes en nuestra sociedad, generando un espacio y sentimiento de pertenencia, sin pérdida de la propia identidad, así como con la finalidad de dar a conocer la diversidad cultural y fomentar el intercambio y el diálogo entre las diversas culturas.

Visión

Bayt al-Thaqafa es una entidad cohesionada, sostenible y plural que quiere dar respuestas integrales al complejo fenómeno del hecho migratorio y de sus implicaciones en la sociedad contemporánea, considerando a toda persona inmigrante como sujeto de derechos y siendo consciente de que la característica de la migración es un elemento constitutivo de nuestra ciudadanía.

Actualmente, la humanidad está marcada por fenómenos de intensa movilidad. Las migraciones voluntarias o forzosas multiplican las ocasiones de intercambio entre personas, culturas y pueblos diversos, y reivindican para sí mismas que la carencia de bienes que sufre parte del planeta se debe a la injusticia y a la falta de equidad en el reparto de la riqueza.

Valores

Los valores que inspiran nuestra actuación son:

  • Dignidad: respeto a toda persona y respeto a los Derechos Humanos.
  • Igualdad: apuesta por la construcción de una sociedad en la que todos tengan cabida, evitando las confrontaciones y cualquier tipo de exclusión y/o discriminación.
  • Acogida: cordialidad, calidez, capacidad de ver a las personas de manera integral (y no únicamente sus necesidades) y acompañamiento hacia la plena ciudadanía.
  • Proximidad: consideración de cada persona como protagonista activa de su vida, empoderando para conseguir la transformación positiva de su proceso personal.
  • Interculturalidad: el encuentro con el otro, la diversidad cultural, religiosa, lingüística, de maneras de entender la vida nos hace socialmente más ricos, dialogantes y potentes.