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Personas solicitantes y/o beneficiarias de protección internacional, protección temporal o apátridas.
La iniciativa busca favorecer la inclusión en los espacios comunitarios de personas con un diagnóstico de salud mental, generando nuevos vínculos y fortaleciendo redes de apoyo a la ciudad. Askan es un espacio de cuidados, bienestar emocional y seguridad, además de un punto de referencia donde se desarrollan talleres y actividades programados mensualmente. Esta propuesta surge para dar respuesta a la carencia de recursos y espacios adecuados para las personas con un diagnóstico de salud mental que finalizan su proceso en el programa de asilo. Hay que poner en valor la necesidad de abordar la salud mental desde una mirada transcultural, que evite enfoques exclusivamente occidentalizados. Las maneras de entender, expresar y cuidar la salud mental varían según el contexto cultural de cada persona. Para ofrecer un acompañamiento adecuado, es fundamental abrirse a otras cosmovisiones y perspectivas, reconociendo el papel que pueden tener las creencias, los valores y la espiritualidad en los procesos de recuperación. En este sentido, acontece clave garantizar espacios donde las personas se sientan escuchadas, respetadas y acompañadas, fomentando la creación de un vínculo seguro basado en la confianza, el respeto mutuo y el afecto.
Acompañar el proceso de la persona, coordinándose con las profesionales de los servicios implicados para dar una respuesta adecuada a la trayectoria individual de las personas atendidas.




