Acogemos a personas de orígenes y culturas diversas para conseguir que tod@s tengamos las mismas oportunidades.

Proyecto comunitario para desestigmatizar a los menores migrantes no acompañados

23/05/2019

Desde 2018 en Bayt al-Thaqafa ofrecemos la formación especializada “Cata de peluquería y barbería”, dirigida a menores no acompañados y ex tutelados de la Generalitat. A cada nueva convocatoria, las plazas se agotan al momento, con listas de espera de más de 20 personas. Esta formación se organiza desde nuestro Proyecto de apoyo integral a jóvenes que atiende y acompaña a un colectivo que, aunque tiene enormes potencialidades y recursos personales, frecuentemente es estigmatizados y excluido. Se trata de jóvenes que se enfrentan a situaciones de mucha dureza para llevar adelante su proyecto vital y migratorio. Debido a la situación de indocumentación que les acompaña, no pueden acceder a la educación reglada (Educación Secundaria Obligatoria, Programas de Formación e Inserción, etc.). Asimismo, cuando alcanzan la mayoría de edad, la documentación que pueden llegar a obtener (NIE con vigencia de un año) no permite trabajar ni facilita acceder a formación laboral. Para paliar esta situación y junto con la fuerte demanda que veníamos recibiendo en los últimos años por parte de jóvenes que querían formarse en esta profesión y no encontraban ofertas adaptadas a sus perfiles y necesidades, nació el curso “Cata de peluquería y barbería”.

Carácter comunitario

El barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera de Barcelona, donde se encuentra nuestra sede, es un territorio que se ha convertido en un espacio de relación de los menores y jóvenes migrantes no acompañados. Debido a su situación de vulnerabilidad y exclusión social, se ha generado una imagen estigmatizada de ellos. Para romper con esa imagen, era esencial que el curso “Cata de peluquería y barbería” tuviera un carácter comunitario. Así, empezamos el proyecto gracias a la convocatoria Impulsem el que fas de Barcelona Activa -la entidad con la que el Ayuntamiento de Barcelona busca fomentar la economía social local- aliándonos con un establecimiento del barrio, la peluquería Lolita Blu, quién no dudó en unirse a la iniciativa desde el primer momento. En la formación, los jóvenes realizan una parte teórica y una parte práctica, impartidas por la profesional propietaria del establecimiento y se complementa con sesiones de aprendizaje instrumental del idioma en nuestra sede en Barcelona. Además, se trabajan hábitos de autonomía personal.

El hecho de desarrollar este curso en una peluquería del barrio, en una calle comercial, ha impactado en positivo en la percepción de los vecinos y vecinas sobre los jóvenes, avanzando en la eliminación de estigmas y facilitando su inclusión. En el marco del curso, hemos realizado acciones como sesiones de peinado gratuitas para fomentar la interrelación entre los alumnos y la ciudadanía y el barrio.

Para las próximas ediciones del curso nos proponemos ampliar la red de establecimientos participantes, algo que hasta ahora ha sido una dificultad. Esperamos que otros comercios se animen a colaborar en el proyecto tras la valoración tan positiva de los dos primeros cursos.

Experiencias

Abderrahim es uno de los jóvenes que ha cursado la formación. Llegó a Cataluña solo, sin su familia, en agosto de 2017, siendo menor de edad. Cuando cumplió los 18 años, solicitó una plaza en la DGAIA para jóvenes ex tutelados pero en aquel momento no había ninguna disponible. Como muchos jóvenes edad, Abderrahim se quedó en la calle. Lo pusieron en contacto con nuestra fundación y empezó el taller de peluquería.

Similares situaciones son las vividas por otros alumnos del curso y cuyo testimonio está recogido en este reportaje publicado en El Periódico.

En Bayt al-Thaqafa acogemos y trabajamos con estos jóvenes (mayoritariamente chicos) desde hace 20 años, por lo tanto, podemos decir que el Proyecto de apoyo integral a jóvenes es un programa pionero y que se va adaptando a los cambios para ir dando respuestas a las necesidades. La peculiaridad es que brindamos una atención y acompañamiento continuado en el tiempo, mantenemos el vínculo mientras los chicos y chicas sigan estando en situación de vulnerabilidad y lo necesiten y además les ofrecemos un entorno de confianza y seguridad.

Los menores y jóvenes no acompañados representan una población extremadamente vulnerable y con una falta de oportunidades muy significativa que requiere recursos especializados e integradores que fomenten las capacidades de autonomía, empatía y solidaridad que han desarrollado antes y durante su proceso migratorio.

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