Las VI Jornadas Gatzara reivindican la memoria compartida para afrontar los retos climáticos

La sexta edición de las Jornadas Gatzara se celebró del 16 al 19 de junio, y pudimos disfrutar de cuatro días de actividades para reflexionar sobre la relación entre la tierra, la memoria, los saberes compartidos y la comunidad. Bajo el lema "Todo aquello que compartimos", la jornada de apertura de esta edición ponía el foco en las aportaciones agrícolas de al-Andalus para reivindicar la vigencia de los saberes históricos ante los retos ecológicos y sociales del presente. Casi doscientas personas asistieron a alguna de las cuatro actividades organizadas.
Un recorrido por las VI Jornadas Gatzara
El acto inaugural, conducido por la periodista Dei Sow Diallo y celebrado en el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), dio el inicio a cuatro días de conferencias, actividades participativas y talleres. La primera sesión contó con la conferencia de Jesús Brufal, profesor agregado del Pla Serra Húnter en la UAB, especializado en arqueología andalusí y medieval de los s.VIII-XII, que presentó el marco teórico de las jornadas. A partir de los sistemas agrarios desarrollados en los distritos de Lleida y Tortosa entre los siglos VIII y XII, Brufal mostró como la gestión del agua, los modelos de producción y la organización comunitaria impulsados durante al-Andalus continúan ofreciendo herramientas útiles para repensar nuestra relación con el territorio. La jornada se completó con una tabla de diálogo dedicada a la tierra como espacio de memoria y recuperación de saberes, planteando la urgencia de un cambio de modelo y la responsabilidad social en torno a las condiciones de vida y trabajo del mundo rural. Contamos con Jesús Brufal, patrón de la Fundación Arnau Mir de Tost; Ignacio Sanz Benito, miembro de Eixarcolant; Bárbara Primo, activista de Fruita amb Justícia Social y Francisco Rubio, socio de la cooperativa LaFundició y la cooperativa Keras Buti.
La segunda jornada abordó la relación entre espiritualidad y sostenibilidad con la sesión "Ecologismo espiritual: cómo lo hacemos posible?", conducida por Judit Bonet, responsable de comunicación y alianzas de Camins. El encuentro se abrió con una ponencia de Josep Maria Mallarach, doctor en biología ambiental y presidente de la Asociación Silene, que reflexionó sobre los vínculos entre la naturaleza y la espiritualidad desde una perspectiva ecológica e interreligiosa. A continuación, una mesa redonda reunió a Daniel Turon, psicólogo y ecoterapeuta especializado en transición ecosocial, Neus Llorens, coordinadora de la pastoral de jóvenes de Escola Pia de Catalunya, y Mohamed Rifi, joven de la comunidad de Bayt al-Thaqafa, que compartieron inquietudes y experiencias sobre como las tradiciones religiosas pueden contribuir a afrontar los retos ambientales actuales.
El tercer día, las jornadas pusieron el foco en la gastronomía y la cultura alimentaria con la actividad "Memoria y sabores de al-Andalus", un espacio dedicado a descubrir la figura de Ziryab y la influencia que las innovaciones culinarias andalusís continúan teniendo en nuestras costumbres alimentarias. A través del relato histórico y de la cata compartida, las persones participantes pudieron experimentar como la cocina es también una forma de transmisión cultural y de construcción de comunidad. Una actividad experiencial dinamizada por Salah Haddad Belfkih y Malak Ezzaanouni Aouzi, miembros del proyecto europeo EmpowerYouth dedicado a la lucha contra la islamofobia, y Haitam Sabri Lo Majri, arabista por la Universitat de Barcelona.
Las jornadas concluyeron en el Jardín Botánico de Barcelona con una ruta. Un recorrido guiado a cargo de Pere Vives, biólogo y presidente de la Asociación de Amigos del Jardín Botánico. Una visita guiada que invitó a las personas participantes a reconocer especies vegetales presentes tanto en la tradición catalana como la arabomusulmana. La actividad puso de relieve la riqueza de los conocimientos populares vinculados al mundo vegetal y la importancia de preservarlos como patrimonio compartido. Cerrábamos con una pequeña degustación silvestre de la mano de Ignacio Sanz Benito, biólogo y técnico de investigación del Colectivo Eixarcolant.
Un año más, las Jornadas Gatzara se han posicionado como un espacio donde el diálogo intercultural y la participación ciudadana se encuentran para reconstruir relatos compartidos. Tal como recordaba Soraya Ares, directora de la fundación Bayt al-Thaqafa, durante la jornada inaugural,
"las respuestas a la crisis climática actual no vendrán de fórmulas aisladas; vendrán de todo aquello que compartimos como comunidad: de la diversidad de nuestras culturas y saberes y sus formas de entender y relacionarse con la naturaleza, de la memoria de nuestros antepasados y de la voluntad colectiva de cuidar nuestro entorno."
Trabajo en red
A lo largo de cuatro días, los diferentes espacios de encuentro han permitido recuperar prácticas y relatos que nos conectan con el territorio y con las distintas formas de habitarlo. La mirada hacia el legado agrícola de al-Andalus, así como la reflexión sobre los conocimientos vinculados a la biodiversidad, la alimentación y la gestión comunitaria de los recursos, han puesto de manifiesto que la tierra es un espacio de memoria compartida.
Desde la Fundación Bayt al-Thaqafa agradecemos la participación de todas las personas y entidades que han hecho posible esta sexta edición. Vuestro compromiso ha contribuido a hacer de las Gatzara un espacio vivo de diálogo y convivencia intercultural.
Este trabajo no se cierra con las jornadas, sino que continúa a lo largo del año a través de las Gatzara OFF, un conjunto de actividades paralelas que mantienen vivo el espíritu de diálogo, reflexión e intercambio que caracteriza el proyecto.