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Los menores extranjeros no están recibiendo ni la atención ni el apoyo que necesitan, que merecen y al que tienen derecho

15/12/2017

Cada vez llegan más menores extranjeros a Catalunya que no están acompañados de ninguna persona adulta y que no tienen un referente familiar aquí. Y, como sociedad tenemos serios déficits y, por lo tanto, retos importantes, tanto en la primera acogida que les ofrecemos como en el acompañamiento y transición hacia la vida adulta cuando cumplen los 18 años.

Lo dice el Síndic de Greuges de Catalunya en el Informe sobre els drets dels infants a Catalunya 2017 que se acaba de presentar y del que hacemos un resumen, de todo aquello que hace referencia a los menores extranjeros no acompañados, ya que es una cuestión que nos preocupa enormemente.

El Síndic exige que se potencien las políticas de primera acogida de niños y adolescentes.

Respecto a la atención y a la protección en el momento de la llegada, el Síndic destaca, entre otros, estos déficits:

  1. Problemas de fiabilidad de las pruebas médicas de determinación de la edad, que se aplican sin considerar márgenes de error.
  2. La puesta a disposición de los niños extranjeros no acompañados a la Fiscalía de Menores como paso previo y necesario a cualquier contacto con el sistema de protección.
  3. Los retrasos en la tramitación de la nacionalidad o la renovación de la autorización de residencia en determinados casos de menores de edad extranjeros por parte de la DGAIA.
  4. La falta de un acompañamiento adecuado en su proceso de desinternalización del sistema de protección por parte de las administraciones competentes.

 

Algunos datos relevantes:

Aumento exponencial en la llegada:

La presencia de niños extranjeros no acompañados en Catalunya está creciendo, al menos desde el 2013, y se ha intensificado aún más este 2017.

Así, el año 2013 llegaron 418 menores. El año 2016 fueron 665, un 65% más. Y el año 2017, solo entre los meses de enero y octubre, han sido 1.116, un 63,2% más que en todo el año pasado.

Solo durante el 2017, se ha pasado de 80 casos atendidos mensualmente a principios de año a los 200 casos atendidos durante el mes de octubre.

Sobreocupación de los centros y maltrato institucional:

En julio de 2016, la media de sobreocupación entre los diferentes centros de acogida estaba alrededor del 15% de las plazas. Esta sobreocupación ocasiona que haya menores no acompañados a la Ciudad de la Justicia que, sin estar detenidos, están “más de 48 horas, en celdas cerradas sin luz natural i sin posibilidad de salir al exterior, y sin una comida adecuada para tantas horas, en espera de que la DGAIA les asigne plaza a un centro de protección”, asegura el informe del Síndic.

Además, como mínimo desde el año 2010, el Síndic señala que el área de custodia y detenidos de la Ciudad de la Justicia presenta “deficiencias importantes respecto la atención de niños”. El Síndic relata que niños y adolescentes víctimas de periplos vitales traumáticos son atendidos en instalaciones que remiten más a entornos delincuenciales y represivos, donde prevale la seguridad por encima de otras consideraciones, que a entornos educativos y acogedores. Y dice: “estas condiciones de atención de niños y adolescentes no son dignas y suponen una forma de maltrato institucional y de victimización secundaria, contraria a las previsiones contenidas en la Ley de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia” (Ley 14/2010, del 27 de mayo).

 

La respuesta de la administración:

El mismo informe del Síndic recoge cuales son las mesuras de las diferentes administraciones afectadas para mejorar el circuito de entrada y atención de los niños:

Habilitar un local adecuado como nuevo recurso de primera acogida para atender a los ‘menores de protección’ (es decir, aquellos que son víctimas de malos tratos, los que se fugan de centros de protección y los menores extranjeros no acompañados) de manera separada de los que son detenidos por presuntos delitos o bien de los que han estado internados en centros de justicia juvenil y tienen que acudir a actuaciones judiciales. La puesta en funcionamiento de este espacio está prevista para el verano del 2018.

Nuevas plazas de primera acogida para situaciones de emergencia. La DGAIA ha puesto en marcha cerca de 100 nuevas plazas en el verano de 2017 y ha planificado la obertura de 22 nuevos centros de acción educativa (CRAE) con 220 plazas para el primer trimestre del 2018.

La Generalitat ha aprobado la creación de la Taula de atención integral de los menores de edad extranjeros sin referentes familiares para coordinar la acción y las políticas de gobierno en esta materia.

La DGAIA ha desarrollado una directriz general de actuación sobre el empadronamiento de los niños y adolescentes tutelados por la DGAIA para garantizar el empadronamiento inmediato (la residencia continuada es un requisito para tramitar la documentación).

La DGAIA también ha hecho una revisión de los procesos de gestión y obtención documental para evitar que ningún joven no disponga de la documentación correspondiente al llegar a su mayoría de edad. 

Pero no es suficiente:

El mismo informe del Síndic señala que el nivel de cumplimiento de estas medidas reclamadas en informes anteriores es solo “medio” y que no están alcanzados todos los retos. Así, se pide: reducción del tiempo de estada en centros de acogida, reducción de plazos de espera para la asignación de un recurso definitivo, garantizar que se propone la medida de protección más adecuada en cada caso y reducir el tamaño de los recursos de atención residencial. 

Respecto a la transición a la vida adulta, el informe también cualifica de “medio” el nivel de cumplimiento de las propuestas de informes anteriores. No todos los jóvenes reciben el apoyo que necesitan en el momento de cumplir la mayoría de edad, por mucho que el Àrea de Suport al Jove Tutelat i Extutelat (ASJTET) desarrolle esta función. La ley catalana reconoce el “derecho a tener garantizado el apoyo y el acompañamiento en su transición a la vida adulta” por parte de los adolescentes tutelados y extutelados, con mesuras como recursos de apoyo personal, de viviendo, formativos y laborales.

En definitiva:

Administrativamente, estos niños son llamados Menores extranjeros indocumentados no acompañados (MEINA) pero, más allá de esta etiqueta o categoría, estamos hablado de niños que están solos, que llegan a Catalunya después de un periplo vital traumático y que no reciben la atención y el apoyo que necesitan, que merecen y al que tienen derecho.

Desde la Fundació Bayt al-Thaqafa trabajamos para acompanyar estos niños y adolescentes, pero con recursos limitados (las subvenciones que recibimos no cubren toda la atención necesaria y, además, no existe ninguna subvención para atender a estos jóvenes cuando cumplen los 18 años, ya que al no tener documentación en regla, administrativamente tienen la condición de “No ciudadano”). ¡Ayúdanos!

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