Acollim a persones d'orígens i cultures diverses per aconseguir que tots i totes tinguem les mateixes oportunitats.

Escuchar otras vidas y otras experiencias es fundamental para el desarrollo social y emocional

31/01/2019

Decidí empezar una actividad de voluntariado porque nunca lo había hecho y porque tenía la necesidad de compartir. Llegué a la Fundació Bayt al-Thaqafa recomendada por un amigo. Sinceramente, no sabía muy bien qué esperar. No me imaginaba en qué podría colaborar ni qué habilidades podría yo ofrecer. En seguida me sentí acogida, y se me ofrecieron todas las facilidades para poder ajustar mi horario a las alternativas de voluntariado que había.

Me propusieron hacer una pareja lingüística con una chica solicitante de protección internacional, de más o menos mi edad, que necesitaba practicar su español. Desde el principio la idea me encajó a la perfección. Aprender la lengua de la sociedad de acogida es básico para poder establecer relaciones con las personas y el entorno, para acceder a formación, ampliar las oportunidades laborales, conocer los derechos y deberes…, en definitiva, para que el proyecto migratorio de una persona tenga éxito. En Bayt al-Thaqafa ofrecen clases de alfabetización, de castellano, acompañamientos lingüísticos o preparación para el examen para obtener la nacionalidad, entre otras formaciones.

Conecté con mi pareja lingüística desde el primer día que quedamos. Me encontré frente a una persona amable, transparente, cariñosa y ¡con muchas ganas de aprender! Empezamos encontrándonos una vez por semana en la Fundación y luego, en un bar de plaza Universidad. A medida que íbamos practicando, iba mejorando y cogiendo más confianza en sí misma. Ahora está mucho más suelta con el idioma, se desenvuelve sola perfectamente. Se ve y se siente más independiente y segura. Se ve contenta, y con el control de su vida. Al tiempo de haber iniciado nuestras reuniones semanales, encontró un trabajo. Seguramente, el hecho de conocer el castellano sumado a su esfuerzo y actitud contribuyó a mejorar sus oportunidades laborales.

Más que ayudarla siento que hemos evolucionado juntas

Lo que más me ha sorprendido de esta experiencia es que, quizás de manera egoísta, buscaba satisfacer una necesidad mía. Finalmente se tradujo en un verdadero intercambio. Más que ayudarla siento que hemos evolucionado juntas. La persona a la que supuestamente tenía que enseñar yo algo, en este caso el idioma, me acabó transmitiendo mucho. Cada vez que nos reuníamos yo aprendía algo, de la vida, de la manera de enfrentar la adversidad, valor, fuerza, coraje,… He descubierto una nueva cultura y unas nuevas costumbres.

Constantemente nos relacionamos con más gente de otros países, religiones, etnias, etc. Es importante que integremos esta diversidad en nuestro día a día y en las futuras generaciones, para eliminar de una vez el racismo, clasismo y desigualdades a los que estamos acostumbrados. Para mí Bayt es una gran ventana, un lugar de encuentro entre la gente a la que reciben y quienes nos acercamos para colaborar en algún proyecto.

Escuchar otras vidas, otras experiencias, otras costumbres es fundamental para el desarrollo social y emocional. Abrir nuestra mente y sobre todo nuestro corazón. Conocer e integrar otras culturas nos ayuda a evolucionar y a conocernos a nosotros mismos.

Paulina Rebolledo, voluntaria

 

En Bayt al-Thaqafa contamos en nuestro equipo con más de 100 personas voluntarias que hacen posible que podamos desarrollar nuestros proyectos y, sobre todo, nos apoyan en nuestra misión de acoger, dignificar y defender los derechos de toda persona que llega a nuestro territorio en busca de nuevas oportunidades.

¡Anímate y acércate al otro! Te ofrecemos colaborar con la transformación social y conocer a otras personas con culturas y realidades diversas.

¡También hay otros modos de colaborar! Si lo prefieres puedes realizar un donativo o ser colaborador regular. Recuerda que puedes desgravar hasta un 75% de lo que dones.

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